Una de las cosas más llamativas que hemos visto durante la pandemia es la importancia que han adquirido las “nuevas” tecnologías en nuestras vidas. Está claro que no habría sido lo mismo afrontar una cuarentena como la que hemos vivido sin el móvil, la tablet o el ordenador.

En los últimos años, las tecnologías de la información y la comunicación han evolucionado considerablemente. Con la aparición de los smartphones (teléfonos inteligentes), el desarrollo de las redes sociales, las aplicaciones de mensajería instantánea como el WhatsApp, la prensa digital… Ya no necesitamos estar físicamente presentes para mantenernos informados o para comunicarnos, incluso, con personas de otros países. Hoy en día, con una simple videollamada podemos ver a nuestros familiares y amigos, o hacer reuniones de trabajo, sin movernos de casa.

Desde luego, las tecnologías nunca podrán sustituir al contacto físico entre las personas, pero sí pueden ayudarnos a mantenernos conectados cuando la distancia nos impide vernos. También, a conciliar la vida personal con los estudios y el trabajo. En este sentido, uno de los grandes avances que hemos conseguido en el siglo XXI es poder acceder a la educación a través de las plataformas de formación online.

La universidad a distancia

La educación universitaria a distancia no es nada nuevo. Existe en España desde los años 70, cuando se promulgó la Ley General de Educación de 1970. Esta Ley supuso el inicio de las modalidades de enseñanza por correspondencia, radio y televisión, con el fin de facilitar la educación a quienes no podían acudir a los centros educativos o seguir los calendarios y horarios normales.

Poco después, se creó la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), la primera universidad pública dedicada a impartir este tipo de enseñanzas de grado superior.

Por tanto, incluso cuando aún no existían las nuevas tecnologías, ya funcionaba la universidad a distancia.

Con los años, esta modalidad se ha ido perfeccionando gracias a la revolución de internet y a la aparición de herramientas digitales que permiten gestionar el aprendizaje online. Con estas herramientas, los estudiantes pueden acceder a una educación más completa y flexible. 

OpenUAX, la universidad online de la UAX

La Universidad Alfonso X el Sabio (UAX) lleva años ofreciendo formación online a través de OpenUAX, y se ha convertido en una de las universidades mejor adaptadas a esta nueva era digital. Gracias a ello, cientos de estudiantes han podido continuar sus estudios durante el confinamiento.

Esta modalidad se ajusta al ritmo y a las necesidades de cada alumno. Pero, además, permite trasladar los conocimientos más allá de nuestras fronteras, de manera que las distancias, los horarios o los diferentes estilos de vida no supongan un impedimento para la educación.

Cursos Reducidos. Experiencias Gastronómicas

La Cátedra de la Real Academia de Gastronomía de la Universidad Alfonso X el Sabio también ha querido adaptarse al mundo digital. Por eso, además de lanzar el Curso de Fundamentos Básicos de Gastronomía en formato online, está viendo la posibilidad de crear una serie de cursos de corta duración, los “Cursos Reducidos. Experiencias Gastronómicas”, que se podrán seguir
cómodamente desde casa.

Estos cursos, dedicados a diversos temas de interés en gastronomía, estarán dirigidos tanto a los profesionales del sector, para que puedan ampliar sus conocimientos con una formación universitaria, como a cualquier persona que quiera enriquecer su cultura gastronómica.

La idea es que puedan seguirse desde cualquier parte de España y del extranjero, alineándose con los objetivos de expansión internacional de la UAX, especialmente, en Iberoamérica. De esta manera, se rompen las barreras de la distancia para que, todo el que quiera, pueda acceder a una formación gastronómica de calidad.

 

Rafael Ansón Oliart

Presidente de Honor de ASEUG